Estoy acá.
Si tan solo supieras que no pasás desapercibido, que también te veo cuando cruzás por mi lado. Invento excusas en silencio para llamarte, para escuchar tu voz aunque sea un instante. Sos un misterio de esos que no asustan, de los que invitan a conocerte un poco más. Quisiera decirte que no soy un imposible, que soy más simple de lo que imaginás. Pero tengo el alma antigua, de las que todavía esperan un café que sea encuentro, una charla sin desvíos y voluntades que coincidan. Seguro vos también venís con cicatrices. Yo también tengo las mías. Y aun así, con miedo y con historia, sigo buscando a alguien que se sienta hogar. (con miedo también voy)