Estoy acá.
Si tan solo supieras
que no pasás desapercibido,
que también te veo
cuando cruzás por mi lado.
Invento excusas en silencio
para llamarte,
para escuchar tu voz
aunque sea un instante.
Sos un misterio
de esos que no asustan,
de los que invitan
a conocerte un poco más.
Quisiera decirte
que no soy un imposible,
que soy más simple
de lo que imaginás.
Pero tengo el alma antigua,
de las que todavía esperan
un café que sea encuentro,
una charla sin desvíos
y voluntades que coincidan.
Seguro vos también
venís con cicatrices.
Yo también tengo las mías.
Y aun así,
con miedo y con historia,
sigo buscando
a alguien que se sienta hogar.
(con miedo también voy)

Comentarios
Publicar un comentario